domingo, septiembre 09, 2012

"Si no te gusta lo que recibes, presta atención a lo que emites"
LAS PALABRAS NO SE LAS LLEVA EL VIENTO

Las palabras dejan huella,tienen poder e influyen positiva o negativamente.
Las palabras curan o hieren,animan o desmotivan, reconcilian o enfrentan, iluminan o ensombrecen, dan vida o dan muerte.
Con pocas palabras podemos alegrar a alguien y con pocas palabras podemos llevarlo al desaliento y desespero.
¡ Ah, cuanta falta nos hacer tomar conciencia del tremendo poder las palabras !
Ellas moldean nuestra vida y la de los demás. Por eso mismo, los griegos decían que la palabra era divina y los filósofos elogiaban el silencio.
Piensa en esto y cuida tus pensamientos porque ellos se convierten en palabras y cuida tus palabras porque ellas marcan tu destino.
Hay que comunicarse y cuando el silencio es el mejor regalo para ti y los que amas.

Eres sabio si sabes cuando hablar y cuando callar.
Piensa muy bien antes de hablar, cálmate cuanto estés airado y resentido y habla solo cuando estas en paz y que el viento nunca se las lleve.
Las palabras encierran una energía creadora transformante.

sábado, septiembre 01, 2012

El juego de damas chinas es como una filosofía de vida.  Si uno reflexiona sobre las reglas de este juego, da en el blanco con las reglas del éxito de la vida.  Uno aprende a leer los mensajes ocultos.

Las reglas son:

A veces se tiene que sacrificar una pieza para ganar otra.
Nunca puedes avanzar dos casilleros de una sola vez...
Paciencia. Sólo puedes avanzar, nunca retroceder.
Cuando has llegado hasta arriba puedes moverte hacia donde quieras, hacia donde se te de la gana.


La vida es como un juego de damas chinas donde tienes que soltar una cosa para obtener otra. Tienes que avanzar y nunca retroceder, hay ciclos que se acaban como se acaban los años.

Lo que hicimos ya no lo podemos deshacer, lo más importante es aprender del pasado, para aprender a jugar en el presente y así en el futuro movernos con mayor libertad.

Cuando uno se da cuenta de que esto es sólo un juego que termina y vuelve a comenzar, uno aprende a divertirse más y por ende a jugar mejor.

Si al terminar un ciclo quieres ver la luz, no veas lo que termina, observa lo que comienza.
Un simple "Hola"

Juan trabajaba en una planta distribuidora de carne. Un día, terminando su horario de trabajo, fue a uno de los refrigeradores para inspeccionar algo; en ese momento se cerró la puerta, se bajó el seguro y quedó atrapado dentro.
Aunque golpeó la puerta fuertemente y comenzó a gritar, nadie pudo escucharlo. La mayoría de los trabajadores habían partido a sus casas, y fuera del refrigerador era imposible escuchar lo que ocurría dentro.
Cinco horas después, y al borde de la muerte, alguien abrió la puerta. Era el guardia de seguridad que entró y lo rescató.
Juan preguntó a su salvador como se le ocurrió abrir esa puerta si no era parte de su rutina de trabajo, y él le explicó:
"Llevo trabajando en ésta empresa 35 años; cientos de trabajadores entran a la planta cada día, pero tú eres el único que me saluda en la mañana y se despide de mí en las tardes. El resto de los trabajadores me tratan como si fuera invisible.
Hoy, como todos los días, me dijiste tu simple "Hola" a la entrada, pero nunca escuché el "Hasta mañana".
Espero por ese "Hola" y ese "Hasta mañana" todos los días. Para ti yo soy Alguien, y eso me levanta cada día. Cuando no oí tu despedida, supe que algo te había pasado... Te busqué y te encontré.