" No le dio tiempo a Cupido a tensar el arco, no hizo falta disparar. Ya nos habíamos enamorado. Tú de mi inseguridad y yo de todo.Me dijiste “si no corremos pasará de largo todo esto y hoy tienes que poner a mi nombre todos los besos que te quedan”. Me quedé helado, agarraste mi mano y condujiste mi coche hasta tu casa. Hubo confeti en el ascensor. Nos dimos tantos besos que tuvimos que darle la vuelta a la piel cuando no quedaba un centímetro sin besar. La ropa interior dejó de esconder las cosas que más se quieren ver...Esa noche pasaron cosas que no caben en ningún poema